El 30 de septiembre de 2009, el Tango fue declarado Patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO. El género rioplatense recibió el “estatus cultural protegido” y nuestra tradición tanguera será preservada como algo valioso para la humanidad.
Enrique Santos Discépolo, uno de sus máximos poetas, definió al tango como “un pensamiento triste que se baila”. Y así es el Tango: nostálgico, melancólico, sensual, indescifrable. Buenos Aires ha sido cuna de numerosos músicos, poetas y orquestas de Tango. A través de algunas obras, he recorrido la ciudad nocturna: bares, boliches, milongas, escenarios, que laten al compás de un bandoneón.
.jpg)
"Perdidos...en una noche de Buenos Aires",
técnicas mixtas, 100cm x 100cm, año 1996.
En esta pintura intenté contar pequeñas historias, contenidas en una gran escena principal, como sub-tramas dentro de una novela. En los distintos sectores de la obra, diversos personajes viven estas historias, solos o acompañados: el hombre que hojea el diario para averiguar si ganó en su apuesta a los caballos; el dúo de amigos, noctámbulos, tangueros, compadritos, que no se cansan de beber; la solitaria señora mayor, que bebe para olvidar sus penas; los dos que cumplen ilusionados la primera cita romántica; la orquesta inmersa en humo azul y partituras que vuelan; la cantante apasionada; las parejas de baile, tan sensuales…como la misma noche porteña, que se esconde en los boliches perdidos en la ciudad…aún hoy.
"Orquesta de señoritas", acrílico sobre tela, 60cm x 76 cm, año 1998.